OCDE pide a Chile reformas laborales sustanciales y Jose Piñera presenta su nuevo plan laboral.

Países desarrollados piden a Chile fin de indemnizaciones y fortalecer negociación colectiva.
Informe de la Ocde también recomienda subir la edad para empezar a percibir el salario mínimo completo. Medidas apuntan a bajar la desigualdad de ingresos en el país.
Eliminar las indemnizaciones por años de servicio en forma gradual, fortalecer la negociación colectiva y reforzar la nueva normativa de subcontratación son algunas de las recomendaciones que hace la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) en un informe dado a conocer hoy, que apunta a bajar la desigualdad de ingresos en el país.
A pesar de que Chile no es miembro de este grupo de países desarrollados, sí es uno de los candidatos a entrar al selecto club.
Según este reporte, Chile debe invertir más en empleo y en políticas sociales activas para reducir sus niveles de pobreza y desigualdad en los ingresos.
Con miras a lograr esto es que la Ocde entrega recomendaciones:
- Intensificar los esfuerzos por introducir, reforzar y hacer cumplir la nueva normativa de subcontratación.
- Eliminar gradualmente el actual sistema de indemnizaciones, aumentando al mismo tiempo el esquema dual del seguro de desempleo; y reforzar el componente solidario del sistema de seguro de desempleo, entre otros.
- Considerar la fusión de servicios de empleos municipales con las agencias de empleo nacionales y de capacitación.
- Monitorear la implementación de nueva legislación para promover la negociación colectiva y considerar el desarrollo de organismos de consulta y diálogo entre los sindicatos y los empleadores para mejorar la confianza entre los actores sociales.
- Mejorar la eficacia de las relaciones laborales, promover la negociación sobre otras materias adicionales a salarios; aumentar la eficacia de la Inspección de Trabajo y continuar simplificando el proceso judicial en relación a los juicios laborales.
- Aumentar la edad para empezar a percibir el salario mínimo completo, de 18 a 25 años, y prescribir tasas más bajas (aumentando con la edad) para los trabajadores jóvenes y mayor desarrollo de sistemas de aprendizaje.
- Invertir más en servicios de empleo y en capacitación y en la expansión de las políticas activas de empleo y reforzar la aplicación del sistema de certificación de competencias. Considerar la posibilidad de subcontratar los servicios de empleo y de capacitación con agentes privados.
- Aumentar la eficacia de los subsidios laborales con diseños sencillos pero dirigidos estrictamente a grupos definidos de trabajadores. Para promover la oferta de mano de obra femenina, el diseño de un esquema de subsidios al ingreso laboral debiera estar vinculado al apoyo del cuidado de los hijos.
La Ocde es un organismo internacional que ayuda a los gobiernos a encarar los desafíos económicos, sociales y de gobierno en una economía global.
En la actualidad, este club reúne a los 30 países más industrializados del mundo y juega un rol prominente en fomentar la probidad y el funcionamiento de los servicios públicos y la actividad corporativa.
Fuente: La Tercera.cl, 6 de Abril de 2009.
Foto: http://www.negocios.com
EL NUEVO PLAN LABORAL DE JOSE PIÑERA
En medio de un seminario apareció el antiguo ministro del Trabajo de la dictadura: terminar con la indemnización por años de servicio fue su propuesta estrella. La estrategia del grupo Tantauco: desmarcar a “Tatán”. Aunque los más neoliberales del equipo reconocen que son propuestas “conversables”, eso sí dicen que no serán parte del programa de gobierno. Aquí una mirada a la aparición de Pepe y a la vieja discusión de fondo: ¿Más mercado o más Estado?
Llevaba meses alejado de las intervenciones públicas. La última que se recuerda fue en agosto de 2007, cuando realizó una exposición en Percade, el evento que realiza año a año la Caja de Compensación La Araucana.
Sin embargo, el miércoles 25 de marzo José Piñera, el ideólogo del actual sistema de fondos de pensiones y hermano mayor del candidato presidencial de la Alianza, dejó el silencio.
Y lo hizo en CasaPiedra, el centro de eventos predilecto del empresariado chileno, ante los hombres que manejan grandes porcentajes del PIB nacional.
En una de las mesas estaba Sebastián Piñera, el accionista de D&S Nicolás Ibáñez y el presidente de la hidroeléctrica Colbún y del Banco Bice, Bernardo Matte. Desayunaban frutas frescas, pan de oliva, croissant, medias lunas, café y jugo de naranjas.
Eran casi las nueve de la mañana y el ex ministro del Trabajo de Pinochet realizaba la primera de las intervenciones del seminario “Una mirada clara, una visión de futuro”, organizado por Bice Inversiones.
“Sigo creyendo fuertemente en las posibilidades de Chile”, fueron sus primeras palabras. Había decidido que no fuera una reaparición cualquiera y por eso durante su exposición propuso una nueva reforma laboral, cuyo punto central fue una propuesta que los empresarios aplaudieron, pero que es rechazada de plano por el oficialismo y los trabajadores: eliminar el sistema de indemnizaciones por años de servicio. Su planteamiento apuntaba a fomentar la creación de empleos, reemplazando el esquema de indemnizaciones por un seguro de cesantía fortalecido.
“Significa un enorme obstáculo para la creación de empleo, especialmente, para la pequeña y mediana empresa”, sostuvo el economista, criticando el actual sistema.
No fue la única de sus propuestas. Piñera planteó también suprimir el Estatuto Docente y licitar las escuelas municipales para que pasen a manos de los empresarios; y privatizar como mínimo un 30% de las empresas estatales (ver recuadro).
El accionista de Lan escuchaba atento. Actitud que mantuvo durante la segunda de las intervenciones, la del economista y coordinador económico de los grupos Tantauco el equipo que prepara su programa de gobierno, Felipe Larraín, quien propuso una serie de medidas reactivadoras en la misma dirección.
Frente a cada una de las propuestas, los empresarios asentían. Muchos interpretaron este seminario organizado por el Banco Bice, cuyo directorio preside Bernardo Matte, ex dirigente de RN como la irrupción de José Piñera en la campaña presidencial de su hermano y como un adelanto de las ideas en materia laboral que serán parte del programa de gobierno del presidenciable de la derecha.
De hecho, uno de los cercanos a Piñera no descarta que incluyan en sus propuestas la eliminación por años de servicio. “En todo caso, no es una idea nueva. Se viene promoviendo desde hace mucho tiempo. Incluso varios de los expertos que participaron en la Comisión Meller lo plantearon como una de las ideas más relevantes”, asegura.
La misma fuente sostiene que esta reforma laboral “en ningún caso se puede interpretar como si fueran ideas de Sebastián. Son propuestas de José, que es un hombre muy independiente”. Y otro piñerista agrega que el ex ministro de Pinochet “nunca será el vocero de su hermano. De hecho, profesionalmente compiten entre sí”.
Lo claro es que estos planteamientos fueron un guiño al empresariado, que siempre ha pretendido eliminar las indemnizaciones, sobre todo en períodos de crisis económica.
Y en voz baja algunos profesionales del entorno RN reconocen que este gesto permitió dar una mejor posición a Piñera en el ámbito empresarial. Pero no todos están contentos.
Menos votos
Aunque oficialmente el equipo programático de Piñera o grupo Tantauco parece estar unido bajo cinco coordinadores, algunos integrantes de éste reconocen que hay al menos un par de visiones al interior del equipo.
Una de ellas está liderada por los economistas Felipe Morandé y Felipe Larraín, defensores a ultranza del libre mercado y de la aplicación de medidas de corte neoliberal para enfrentar los efectos de la crisis económica.
Desde el otro lado están los Tantauco boys, ligados al mundo del estudio político y liderados por María Luisa Brahm y su delfín político: José Miguel Izquierdo.
Aunque también defienden el libre mercado, son menos inflexibles y miran con desconfianza la irrupción de José Piñera en la campaña. Pese a que cuidan cada detalle quirúrgicamente para ganar más votos de centro, esta vez las palabras del ex ministro del Trabajo los tomaron por sorpresa, los descolocaron.
“Nos provocó un gran problema. En plena campaña, no nos queremos echar encima a la clase media entera. Lo que nos importa son los votos”, asegura un integrante del grupo de trabajo.
Los políticos del grupo Tantauco saben que la irrupción de Pepe puede ligarse a la propuesta de gobierno del candidato presidencial de la derecha, lo que no es muy conveniente a la hora de contabilizar votos del centro.
Por eso, la estrategia frente a la situación ya está clara: el desmarque. De ahí que los cercanos al inversionista de RN insistan decididamente en impedir cualquier tipo de vínculo entre las ideas de ambos hermanos.
“Es un profundo error relacionar las propuestas de Sebastián con las de su hermano y jamás propondremos eso en una campaña porque perderíamos votos de centro que es donde queremos crecer”, asegura enfático uno de los Tantauco boys.
El desmarque de posiciones fundamentalistas es una táctica que ya se venía implementando en el círculo de Piñera desde la polémica sobre el aborto terapéutico.
Y, en materia económica, cobró importancia en medio de la cruzada neoliberal de algunos sectores empresariales que han planteado rebajar los impuestos que deben pagar las empresas y dar urgencia a un plan para flexibilizar el mercado del trabajo.
Una discusión sin fin
Pese a que la irrupción de José Piñera en medio de la campaña fue sorpresiva para buena parte de los asesores del candidato de la Alianza, su paquete laboral no causó sorpresa alguna en los círculos políticos.
Después de todo, el hermano mayor del accionista de Lan vino a reflotar los viejos principios de la derecha: mayor flexibilidad en el mercado laboral y menor intervención del Estado.
Antiguas banderas de lucha de los defensores a ultranza del sistema neoliberal, que traen a la mesa una eterna discusión: ¿Más mercado o más Estado?
“Los sectores más recalcitrantes siempre van a plantear bajar los impuestos, esté la economía en alza o en baja. Con la flexibilidad laboral, lo mismo. Aún cuando ésta sea extrema en Chile.
¿La empresa tiene alguna traba para despedir a alguien?, ninguna”, asegura el economista y director del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda), Hugo Fazio. Esta opinión es compartida por los círculos oficialistas.
“Junto con la flexibilidad laboral, lo que preferiría la gente de la Alianza y algunos sectores empresariales es reducir la recolección tributaria por parte del Estado, porque eso obliga a reducir el tamaño del Estado”, explica el economista, Luis Escobar de Chile 21, think tank vinculado al laguismo.
En la derecha, en cambio y aunque algunos busquen desmarcarse de José Piñera-, basta con indagar un poco para ver que existe adhesión a las propuestas del ex ministro.
“Sería muy bueno que hubiera mayor flexibilidad laboral, pero con esta ministra del Trabajo es muy difícil. Ella cree que fortalecer los sindicatos ayuda, nosotros no. La agenda de la ministra no ayuda a enfrentar los efectos de la crisis, sino que los empeora”, asegura Tomás Flores, economista del Instituto Libertad y Desarrollo, centro de estudios vinculado a la UDI.
En el Gobierno la apuesta está por fortalecer la estrategia de generación de empleo. La Presidenta Michelle Bachelet continuará sus giras a nivel nacional fiscalizando, de primera mano, la aplicación de los programas de empleo hasta el último rincón del país, a fin de mitigar los efectos de la crisis.
La opción gubernamental estuvo marcada por el bono especial de cuarenta mil pesos por carga familiar, la mayor inversión pública y el subsidio al trabajo para jóvenes trabajadores.
Las últimas medidas, orientadas a ampliar la oferta de crédito para las personas y pymes, se inscriben la misma lógica: el Estado debe estar al lado de los más vulnerables.
“Los estudios internacionales demuestran que la transferencia directa de ingresos a la gente: seguros de desempleo, apoyo a grupos más vulnerables, inversión pública o privada, es el tipo de medidas adecuado”, asegura Luis Escobar de Chile 21.
Sin embargo, el desempeño gubernamental en materia de generación de empleo también provoca algunas críticas. Algunos economistas, por ejemplo, sostienen que sólo se toman medidas parciales y no se han tratado las cuestiones de fondo en torno al mercado laboral.
“La modificación que le hicieron al seguro de cesantía ayuda, pero no enfrenta el problema de fondo. El Estado no asume su responsabilidad frente a la cesantía porque el mecanismo sigue funcionando en base a lo que las personas acumulan y el aporte fiscal no es acorde a la magnitud del problema”, enfatiza Fazio, que agrega que algo similar sucede en materia previsional.
Pese a que hay opiniones encontradas sobre cómo enfrentar los efectos de la crisis, al interior del mundo progresista hay claridad en que el mercado no es la mejor forma de enfrentarla. A diferencia de la derecha, se plantea que el Estado es el único capaz de enfrentar una crisis de esta magnitud.
“En una situación de crisis el mercado no funciona, incluso en países que han sido fuertemente neoliberales no ha dado buenos resultados. El recetario neoliberal se fue a las pailas, salvo el esfuerzo que está haciendo el secretario del Tesoro de EEUU, que creo que va a fracasar”, replica Fazio.
Fuente: La nación.cl, 5 de Abril de 2009.
Foto: http://ime.bg
























